Una Escuela de Oración con María
El Santo Rosario
El Rosario es el Evangelio en una cuerda de cuentas — una oración suave y repetida que nos permite recorrer la vida de Cristo de la mano de su Madre. No necesitas hacerlo a la perfección. Solo necesitas comenzar.
Cómo Rezar el Rosario
Seis movimientos sencillos. Deja que las cuentas te lleven; el ritmo mismo se vuelve oración.
- 1
Comienza
Haz la Señal de la Cruz y reza el Credo de los Apóstoles sobre el crucifijo.
- 2
Las primeras cuentas
Reza el Padrenuestro en la primera cuenta, un Avemaría en cada una de las tres siguientes (por la fe, la esperanza y la caridad) y un Gloria.
- 3
Anuncia el primer misterio
Nombra el misterio del día y haz una pausa para contemplarlo. Luego reza el Padrenuestro.
- 4
Reza una decena
En las diez cuentas pequeñas, reza diez Avemarías mientras meditas el misterio. Concluye con un Gloria (y, si lo deseas, la Oración de Fátima).
- 5
Continúa por los cinco misterios
Anuncia cada nuevo misterio y luego reza su Padrenuestro, diez Avemarías y el Gloria — cinco decenas en total.
- 6
Concluye
Reza la Salve, una oración final y haz la Señal de la Cruz. Has recorrido la vida de Cristo con su Madre.
Las Oraciones del Rosario
Cada una es breve y fácil de aprender de memoria.
El Padrenuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu Reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.
El Avemaría
Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
El Gloria
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
La Oración de Fátima
Oh Jesús mío, perdónanos nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva todas las almas al cielo, especialmente las más necesitadas de tu misericordia. Amén.
La Salve
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.
Los Veinte Misterios
Cuatro grupos de cinco, entretejidos en la semana — el gozo, el dolor, la gloria y la luz de la vida de nuestro Señor.
Los Misterios Gozosos
Lunes y sábados
- 1.La Anunciación — el ángel Gabriel anuncia a María que será la Madre del Hijo de Dios.
- 2.La Visitación — María visita a Isabel, que la proclama bendita entre las mujeres.
- 3.El Nacimiento — Jesús nace en Belén.
- 4.La Presentación — María y José presentan al niño Jesús en el Templo.
- 5.El Niño hallado en el Templo — tras tres días, el niño Jesús es hallado entre los doctores.
Los Misterios Dolorosos
Martes y viernes
- 1.La Oración en el Huerto — Jesús ora en Getsemaní mientras comienza su Pasión.
- 2.La Flagelación — Jesús es cruelmente azotado atado a la columna.
- 3.La Coronación de espinas — los soldados se burlan de Él con una corona de espinas.
- 4.Jesús con la Cruz a cuestas — Jesús lleva su Cruz hasta el Calvario.
- 5.La Crucifixión — Jesús muere en la Cruz por la salvación del mundo.
Los Misterios Gloriosos
Miércoles y domingos
- 1.La Resurrección — Jesús resucita de entre los muertos.
- 2.La Ascensión — Jesús asciende al Padre en el cielo.
- 3.La Venida del Espíritu Santo — el Espíritu desciende sobre los apóstoles en Pentecostés.
- 4.La Asunción — María es llevada en cuerpo y alma al cielo.
- 5.La Coronación — María es coronada Reina del cielo y de la tierra.
Los Misterios Luminosos
Jueves
- 1.El Bautismo de Jesús — la voz del Padre proclama a Jesús su Hijo amado.
- 2.Las Bodas de Caná — Jesús obra su primer signo a petición de María.
- 3.El Anuncio del Reino — Jesús llama a todos a la conversión.
- 4.La Transfiguración — Jesús se revela en gloria en el monte.
- 5.La Institución de la Eucaristía — Jesús da su Cuerpo y su Sangre en la Última Cena.
Las Quince Promesas de Nuestra Señora
Las gracias que Nuestra Señora prometió, por medio de santo Domingo y del beato Alano de la Roche, a quienes rezan fielmente el Rosario.
- 1
A quienes recen fielmente mi Rosario, les prometo gracias muy especiales.
- 2
Prometo mi protección especialísima y grandes gracias a quienes recen mi Rosario.
- 3
El Rosario será una armadura poderosísima contra el infierno; destruirá los vicios, librará del pecado y disipará las herejías.
- 4
Hará florecer las virtudes y las buenas obras, y obtendrá para las almas las más abundantes misericordias divinas; sustituirá en los corazones el amor del mundo por el amor de Dios, elevándolos al deseo de los bienes celestiales y eternos. ¡Cuántas almas se santificarán por este medio!
- 5
El alma que se me encomiende por el Rosario no perecerá.
- 6
Quien rece mi Rosario con devoción, meditando sus misterios, no se verá oprimido por la desgracia ni morirá de muerte desgraciada; se convertirá si es pecador, perseverará en gracia si es justo y será admitido a la vida eterna.
- 7
Los verdaderos devotos de mi Rosario no morirán sin los sacramentos de la Iglesia.
- 8
Quienes recen mi Rosario hallarán durante su vida y en su muerte la luz de Dios y la plenitud de sus gracias, y participarán de los méritos de los bienaventurados.
- 9
Libraré muy pronto del purgatorio a las almas devotas de mi Rosario.
- 10
Los verdaderos hijos de mi Rosario gozarán de una gran gloria en el cielo.
- 11
Cuanto pidáis por medio de mi Rosario, lo alcanzaréis.
- 12
A quienes propaguen mi Rosario, los socorreré en todas sus necesidades.
- 13
He obtenido de mi Hijo que todos los cofrades del Rosario tengan por hermanos durante su vida y en la hora de la muerte a los santos del cielo.
- 14
Los que rezan mi Rosario son todos hijos míos muy amados y hermanos de Jesucristo, mi Hijo unigénito.
- 15
La devoción a mi Rosario es una señal grande de predestinación.
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Toma tus cuentas
Comienza hoy con una sola decena. María toma la oración más pequeña y la lleva directamente a su Hijo.
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